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lunes, 22 de julio de 2024

FIN DE SEMANA SAINT VINCENT Y LLECH ( 20 y 21 de Julio)

¡En Benicassim, en Aquarama, la aventura te llama! Esto es lo que hemos oído toda la vida si querías ir a divertirte con toboganes pero, ¿por qué no ir a un parque acuático natural? Pensado y hecho, desde el club Tracalet se propone dirigirse a Prades (Francia) con la excusa de hacer Les Gorgues du Llech el domingo, parque acuático natural repleto de saltos y toboganes que no dejan indiferente, como actividad cortita de una mañana y un plato bien fuerte para el primer día sábado: Les Gorgues du Saint Vincent. Barranco que nunca se olvida, no sólo por lo bonito, sino por su dura aproximación. Su reseña no deja indiferente: 2:30-3:00 horas de aproximación, 5-6 horas de descenso y 30-40 minutos de retorno. Actividad que requiere buen madrugón para acometerlo así que, dicho y hecho, el sábado madrugamos para poder estar a las 7:00h en el parking de inicio de la aproximación. Son aproximadamente unos 1000m de desnivel los que hay que salvar por lo que cada uno lleva su ritmo y nos vemos todos en cabecera.








Alrededor de las 11:30h y tras cambiarnos y pegar un bocado acometemos el descenso Jordi, Alfonso, Iván, Miquel, Félix y Minerva. Las dos primeras cascadas según reseña son evitables pero por seguridad decidimos descenderlas ya que hemos venido a eso, jeje. Según reseña tenemos por delante 38 rápeles de no demasiada longitud a excepción de dos cascadas reseñables: la famosa Cascada de la S (cascada engorgadita con un rápel fraccionado a mitad que le da la forma de “S” y la Gran Cascada Fraccionada en 3 partes con 17, 13 y 45 metros sucesivamente. Tras estas dos cascadas ya llevamos más de 2/3 del barranco hecho pero se va notando el agotamiento en todos, ¡VENGA, YA CASI LO TENEMOS, CHICOS! Unas gominolas, chocolatinas, algo de agua y unos truenos amenazantes e inesperados que acaban siendo cuatro gotas y, tras la Cascada de Anglois estamos fuera. Nuestras caras de satisfacción y agotamiento lo dicen todo porque como dicen: SARNA CON GUSTO NO PICA aunque en esta ocasión ha picado bastante. Ya sólo nos quedan 40 minutos de cómodo retorno al coche para poder beber algo fresco y buscar un lugar donde nos den la tan merecida cena. ¡RETO SUPERADO!


                                                   

Al día siguiente madrugamos también, aunque un poco menos, para poder hacer El Llech de los primeros y no coger delante la gran cantidad de empresas de aventura que sueles encontrar pero nuestro gozo en un pozo: de camino en el coche empieza a tronar y llover cerrándose completamente el cielo. Ya en el parking miramos la previsión y parece que no mejora hasta algo más allá de las 12:00h. Si no tuviésemos que volver a casa esperaríamos pero así decidimos un plan B: desayuno en una Boulangerie, en la que enfrente están montando un mercadito. Tras desayunar y dejar de llover, compramos productos típicos de la zona y regresamos hacia casa pensando ya cuando volver para hacer lo que nos ha quedado pendiente. 


                                                     

Continuará...


By Minerva

jueves, 13 de junio de 2024

Avenc de Quatretonda


El Avenc de Quatretonda es una de las simas más emblemáticas de toda la Comunidad Valenciana. Con
sus 168,5 metros de profundidad sin duda es una de los más espectaculares que se pueden visitar. Las
cifras están ahí: dos pozos concatenados de 100 y 50 metros respectivamente.

Y por ello, además de por el compromiso contraído con la federación de hacer mediciones de las diferentes cavidades del territorio, el domingo nueve de junio nos desplazamos hasta el municipio de Quatretonda, lugar de inicio del acceso a esta sima. Allí nos reunimos Minerva y yo (Félix) con Javi y Sara, desde donde tras almorzar agarramos el camino de acceso. Éste discurre por pistas en buen estado que a través de bancales y casetas en cuestión de 15 minutos nos deja en el parking.

Nos pertrechamos y organizamos el material para acometer el descenso, e iniciamos la aproximación de 5 minutos en suave pendiente.

Protegida por una reja, su boca, amplia, ya nos deja hacernos una idea de lo que hay más abajo. 

Decidimos que me encargue de la instalación, así que comienzo el descenso con Javi. Pasamanos para salir a la vertical, que de manera súbita nos deja con 100 metros de caída libre a nuestras espaldas. 

Equipada con anclaje químicos que buscan el descenso más cómodo a la par que los paños de roca más fiables, es sencilla de montar, si bien es preciso ir haciendo alargues de vez en cuando y tener en cuenta la orientación del mosquetón una vez que coja peso, ya que las argollas de los tensores son traicioneras.

                       

Poco a poco descendemos hasta encontrarnos en una repisa que obliga montar pasamanos para bajar los últimos veinte metros del primer pozo.

En forma de campana, a menos cien, el avenc se torna espectacular. De proporciones gigantescas, el volumen es enorme. La luz penetra de manera exigua hasta este nivel, dando un ambiente mágico al lugar.       

Continuamos montando un largo pasamanos de acceso hasta el segundo pozo. Hay que rodear un gran bloque para acceder a él ya que el acceso directo nos deja en una peligrosa zona de piedras.

Con tres fraccionamientos, él último de treinta metros, estamos en el suelo, desde donde ya caminando por un cono de derrubios, llegamos a la famosa garrafa concreccionada. Bajando un poco más, tocamos su cota inferior donde realizamos la medición de CO2. 

                           

                         

                         

                         

Y nada, a salir. Javi desmonta. Yo le apoyo con el peso del material. Poco a poco vamos deshaciendo el camino que, con el peso, se hace algo pesada.

                                     

Terminada la jornada deportiva, montamos mesa y nos dedicamos a hacer comida/merienda comentando los momentos del día y, como siempre, tramando nuevos planes.

Como siempre, gran día!