sábado, 7 de octubre de 2017

Ascenso al Penyagolosa


El pasado sábado el Tracalet ascendió a la segunda cima más alta de la Comunidad Valenciana, el Penyagolosa con 1813 metros de altura. En esta ocasión el equipo estuvo formado por Sevi, José Dolz, Alejandro Dolz y Yo (Roberto).
Empezamos la ruta desde la ermita de Sant Joan de Penyagolosa, un lugar precioso y donde hay un buen sitio para aparcar.


Arrancamos a andar subiendo por el camino de la Lloma del Conill, que pasa por la Font de la Cambreta. Este camino sube de manera suave y en unos 4 kilómetros nos deja en el comienzo de la senda clásica de ascenso al Penyagolosa.



 
A partir de ahí ya solo nos queda kilómetro y medio de una subida más pronunciada para llegar a nuestro objetivo, la cima del Penyagolosa. Una vez en la cima nos recreamos con sus vistas, nos hacemos las fotos de rigor y sin demorarnos mucho emprendemos la bajada, que es por el mismo camino que hemos utilizado para subir.



Para volver al coche cogimos el camino que va por el barranco de la Pegunta y en menos de tres kilómetros ya estábamos de vuelta en la ermita de Sant Joan.

La ruta es muy bonita, aunque para mi gusto le falta un pelín de dureza física, pues la hicimos en tres horas y no tiene mucho desnivel, unos 550 metros. De todas formas es una de las imprescindibles de la Comunidad Valenciana. 


Redacción: Roberto

Fotografías: Sevi




domingo, 24 de septiembre de 2017

Barranco Gorgonchón


Después del duro día del Gorgas Negras había que hacer un barranco corto para volverse a Valencia por la tarde. Después de valorar un poco las opciones, nos decidimos por el Gorgonchón. Este es un barranco famoso en Guara por su estrechez y por tener un pasamanos de realización obligada, ya que no hacerlo, lleva a caer en un agujero oculto detrás de la cascada del que no se puede salir y que ya se ha cobrado varias vidas.

 
La aproximación es corta, unos 15 minutos. Incluso en las fechas que estamos, quizá las menos idóneas por el tema de caudal, el agua corre por todo el barranco. Al poco de entrar encontramos el primer rápel, de 6 metros.


Este rápel ya es muy estrecho por lo que nos quitamos la mochila para descenderlo. Yo lo bajé el primero y haciendo oposición me fui alejando del chorro de agua para caer en una zona algo más amplia y cómoda.


Muy cerca se encuentra el segundo y último rápel. Este ya es el del famoso pasamanos, que aunque lo encontramos montado en fijo, optamos por montar otro recuperable por encima, más vale prevenir que curar. Loli es la encargada de encabezar el avance montando el pasamanos y Andrés le asegura desde el inicio. Aunque asegurados a las cuerdas, hacemos el pasamanos en oposición y puedo dar fe de que el paso es bastante exigente, no apto para principiantes.



Una vez bajado este rápel entramos en un pasillo extremadamente estrecho en el que apenas se cabe, alguna vez puede ser necesario ganar un poco de altura haciendo oposición para encontrar un paso más ancho.



Llegamos a una zona de caos y al atravesarla llegamos a otro pasillo, ya el último, que nos lleva a un paso sifonado. Al atravesar el sifón, que en condiciones normales de caudal se atraviesa sin problemas, podemos dar por terminado el barranco.







Redacción: Roberto

Fotografías: Roberto y Andrés



sábado, 23 de septiembre de 2017

Barrancos Gorgas Negras y Barrasil entrando por el barranco de Picarizas


En esta ocasión nos esperaba una jornada muy dura de barranquismo, en la que participamos Andrés, Loli y yo (Roberto). Eran las seis de la mañana, cuando con los frontales puestos, comenzamos la aproximación.

 
En poco más de dos horas llegamos al despoblado de Nasarre, muy cerca de este comienza el Picarizas.
El barranco de Picarizas es de coleccionista total, apenas está formado, es seco y se encuentra con algo de maleza en su cauce. Los únicos rápeles que hay están en su final y te dejan directamente en el cauce del Gorgas Negras. De todas formas es una buena opción para que los que ya hayan hecho el Gorgas Negras, conozcan una más de sus posibles entradas.





 
Una vez ya en el cauce del Gorgas Negras, nos enfundamos los neoprenos y empezamos a recorrer sus largos pasillos de paredes altas, con sus muchísimas pozas. En la primera mitad del barranco, debido a su orientación, el sol apenas entra en el cauce y al estar a finales de septiembre, pasamos algo de frío.






 
Después de la gran curva que hace el barranco, de unos noventa grados hacia la izquierda orográfica, el sol ya nos da de lleno, así que a partir de ahí incluso pasamos calor. El barranco se hace duro, porque hay pocos momentos de descanso, hay muy pocos rápeles y no se para de andar y nadar en casi ningún momento.






En unas cuatro horas y media llegamos a una zona muy abierta del cañón, donde se da por terminado el descenso. En esta zona aprovechamos para parar un poco y comer algo más contundente que las barritas que vamos consumiendo sobre la marcha. Todavía nos queda el descenso del Barrasil, así que después de reponer fuerzas reemprendemos la marcha.


El Barrasil por si solo no tiene gran interés deportivo, pero puede que sea la mejor opción para hacer el retorno del Gorgas Negras. No tiene ningún rápel y excepto la zona final, es bastante ancho. Se trata de atravesar badinas y algún caos de bloques. Nosotros, cuando llegamos al “ajuntadero” remontamos por el Mascún hasta el puente Coda o de las Cabras.



 
Desde este puente tomamos una senda, que por la parte izquierda orográfica, remonta el Mascún hasta el pueblo de Rodellar.

 
Ya en el pueblo damos por concluida una actividad exigente, no por técnica, ya que había poca agua, si no por física, porque nos costó un total de 12 horas.


Redacción: Roberto

Fotografías: Roberto y Andrés 



domingo, 27 de agosto de 2017

Barrancos Casas Blancas y las Torca.

Robert retomó la actividad que Andrés propuso anteriormente de hacer dos barrancos en el interior de Valencia cerca de Aras de los Olmos, en la localidad de Losilla.
Nos reunimos en esta ocasión Andrés, Loli, Sevi, Robert y yo (Jordi).

El primer barranco, casas Blancas, muy vertical con 9 rapeles muy continuados con 40m el de mayor tirada. Se encadenan uno detrás de otro prácticamente sin ningún tramo de transición.

Las instalaciones no están muy correctas en cuanto a su situación pero la roca es muy quebradiza y eso condiciona las opciones de instalar las cabeceras.

Vistas desde el inicio del Barranco. Perfecta atalaya para contemplar el paisaje.

Primer rapel de 40m Volado














Rapel tras rapel terminamos en el rio Arcos el cual cruzamos en dos ocasiones para encontrar el camino al coche que previamente habíamos dejado en una de las curvas de la carretera que desciende al cauce desde losilla. 


Una vez en el coche ensacamos los neoprenos y nos fuimos dirección al cauce del río a buscar la parte en la cual se engorga formando lo que se conoce como Las Torcas.

En la misma carretera que desciende de Losilla hay un desvió en una curva al poco de pasar el puente que se desvía a la izquierda. La pista esta en mal estado al principio pero con cuidado se puede acceder con un coche normal.


Para afrontar esta parte del rio en principio no es necesario arnés ni cuerdas aunque no está de más llevar una pedaleta y cuerda porque hay un punto en el retorno del cauce que hay una escalera para rebasar una cascada de unos 3m que se hace un poco complicado.







Loli y Robert con estilos diferentes consiguieron subir sin pedaleta. El resto con ayuda de un puño pasamos este tramo, el único que puede causar algún atasco en el retorno.

Lo peculiar de este tramo del río es que por el mismo cauce que se desciende se hace el retorno. 

Inicio del cauce

El recorrido en un par de tramos cortos  muy engorgado y con paredes elevadas hace que sientas lo inhóspito de este lugar. Sin dudarlo recomiendo conocer este tramo del río que ofrece un recorrido muy bonito.

Se puede ver el tronco empotrado en lo alto que da una idea del caudal que puede llegar a tener este río.



Al llegar el final del recorrido Rober y Sevi, exhaustos por lo duro del recorrido no pudieron resistir a hacer una cabezada flotante jeje
Al cobrar las energías, de vuelta por donde habíamos venido.





Una vez en los coches, a cambiarse y a por la merecida cerveza.

Redacción: Jordi