lunes, 1 de septiembre de 2014

Cueva del Tornero, Checa, Guadalajara.



                                                                                                   29 y 30 de Agosto de 2014.
En un pensado y hecho organizamos esta salida, porque? Porque es Agosto. Y qué? Pues que nos gusta la espeleo más que un Quinto con su tapita a la orilla del mar, con cientos de turistas y el calor que hace en Levante que  aún es insoportable.
Llamadas, Whatssaps y el viernes por la tarde rumbo a Guadalajara junto a Toni, Ana e Ingrid. 
La moda del selfie llega a todos lados.
Tenemos como prioridad la visita a la Cueva del Tornero en el  municipio de Checa que con sus 11 Kilómetros de desarrollo total, es la segunda cavidad más extensa de Castilla la Mancha.  Hacía ya tiempo que tenía ganas de visitarla simplemente como reconocimiento para futuras visitas. Emplazamiento, aproximación, morfología, etc.
Gracias al gran trabajo que hace el grupo de espeleo Viana esto se facilita bastante.
Después de un rato de viaje paramos en Bronchales a cenar para seguidamente dirigirnos hacia Orea a buscar un refugio abierto donde poder pernoctar. 
Barranco Hoz Seca.

Este refugio está cerca del Camping de Orea junto a la fuente de la Jícara. Pegado a la carretera y por lo cual accesible a grupos de marranos de esos que igual ensucian en la ciudad que en el campo pensando que va a venir alguien a limpiarlo.
 Daba pena ver el interior de refugio aun así lo aseamos todo lo que pudimos y nos dispusimos a dormir, en total pernoctamos 10, 4 espeleólogos y 7 murciélagos de herradura que estuvieron toda la noche de Farra hasta que se marcharon.
Por la mañana desayuno ligero y arreando hacia Checa.

Desde esta localidad y gracias a un track y a la descripción llegamos con algún que otro despiste hasta el “parking” final, donde es preferible llegar con todo-terreno ya que en algunas zonas los “carriles” están bastante desnivelados y el terreno en mal estado.
Como lo primero es lo primero y llevamos hornillos un almuerzo potente y a buscar la senda. La aproximación es algo larga. 
Hay que bajar el barranco  de la Hoz seca, aprovechando las cornisas para al final llegar a una inclinada pedrera que nos lleva hasta el fondo. 


Remontando por el cauce y al poco aparece una cavidad a la derecha (cueva del Agua) que es la surgencia de la cueva del Tornero y que en esta época estaba al mínimo nivel.
Cueva del Agua.

Siguiendo el curso arriba y en un recodo empieza una ligera subida de 30 metros hacia la boca del Tornero que no se aprecia bien desde el barranco porque esta algo tapada por la vegetación.
Llegando al Tornero.

La boca de grandes dimensiones da una sala que paulatinamente se estrecha, aquí nos cambiamos  y preparamos para la visita. 
Se aprecian las calizas dolomíticas y margosas del Liásico inferior, por la que el agua hizo su trabajo a favor de los estratos más débiles y se ven claramente separados estratos de un metro de espesor.
Boca.

Al final de la sala de entrada el tamaño se reduce para llegar a convertirse en una gatera de unos 4 o 5 metros de longitud para después ampliarse gratamente y continuar en esta tónica bastante tramo.
Hay una zona balizada para distinguir los sectores. 
Formaciones.

  Al llegar al primer cruce hay una galería a izquierdas con poco desarrollo. 
Siguiendo por la derecha B1 vamos hacia el sector C1 donde empieza una galería que nos llevara hasta el sifón Mari Carmen y a otra galería C2.
 Elegimos visitar el sifón que estaba en el mínimo nivel por lo que nos permitió descender y llegar a una estrechez por la que asomándonos pudimos ver la entrada de la cueva del agua. 
 
Sifón.
Antes en la boca del Agua habíamos podido sentir una importante corriente de aire fresco por lo que se intuía que el sifón estaba abierto. 
También en la galería que nos llevó al sifón se podía notar esta corriente.
Cueva del agua desde el sifón.

Retrocedimos hasta el punto C1 y continuamos en dirección al laberinto y punto  D1.
 Existe un nuevo cruce en el que por la derecha se acaba el recorrido balizado a los 10 minutos y por la izquierda advierte que se debe disponer de topografía para aventurarse en él. Continuamos por la izquierda en dirección al punto D2 y a la derecha visitamos la galería de la Virgen.  
 La virgen es una estalagmita de grandes dimensiones espolvoreada de calcita blanca que le da el aspecto de manto.
Galería con la virgen.

Siguiendo por esta galería con bastantes espeleotemas variados llegamos hasta un desfonde en el que dimos media vuelta y regresamos al punto D2.
Proceso de enmascarado.

Como la llegada a la boca fue a las 13:00 horas y eran las 15:40 aproximadamente, decidimos continuar por el sector D5 para poder hacer el máximo de recorrido posible en la galería que va hacia la parte más lejana de la cueva.  
 Poniendo como límite las 17:00 horas para dar media vuelta ya que el regreso y el retorno por la senda del barranco no lo conocemos bien y es preferible hacerlo con luz.
Así que tiramos millas, después del punto D5 pasamos el sifón Rosi que tenía algo de agua y aquí empieza un sube y baja continuo por el que vislumbramos varios puntos en los que puede llegar a sifonar. 
La espeleo es lo mejor y mas divertido.

Bastantes resaltes cortos y más galería,  vamos, que si tienes frio se te va en un momento.
Fue el tramo más entretenido de la cueva.
Meandro estrecho.

 Llegamos al resalte de 10 metros, en principio parecía más complicado de lo que era, una trepadita, un meandro estrecho y un paso con una cuerda en fijo a modo de escala y superado.
Estribo de ayuda.

 Avanzamos un poco más pero ya era la hora de retornar así que descansamos un poco en este punto. Aquí cambia completamente la morfología de la cavidad se nota que está viva no como las galerías fósiles que habíamos dejado atrás.
 En carga debe ser la leche ya que las dimensiones se reducen considerablemente, se nota corriente de aire de algún punto más alto y hay lavadoras con cantos redondeados que nos dan una idea de la fuerza que debe llevar el agua cuando vaya alegre.
Después del descanso 17:00 horas, retrocedimos hasta la boca sin nada destacable. Salí el primero por la gatera y afuera estaba cayendo la del Pulpo. 
Formaciones.

Llovía a cantaros, eran las 17:50 “solo nos costó cincuenta minutos salir” del  punto a más de un kilómetro. Decidimos esperar un poco a que amainase la lluvia.
 En eso que llegó un grupo de Checanos (Gentilicio de Checa) de unas 10 personas. Entraron un poco en la cavidad y se marcharon.

 Nosotros esperamos hasta las 19:00 horas a ver si dejaba de llover, como no fue así decidimos ascender la senda  que se hizo más llevadera gracias a la refrigeración por agua.
El grupo de Checanos estaba en la casa que hay junto al “Parking” y nos ofrecieron unas cervezas pero ahora venía el peor problema. La pista estaba embarrada así que inmediatamente intentamos salir de allí. No fue extremo pero la furgoneta se iba que daba miedo, así que después del susto decidimos volver a Valencia no sin antes parar a cenar en Orihuela del Tremedal y llegar a Valencia sobre la una de la madrugada. 
 Ya deseando volver…gracias a mis compañeros Toni, Ana e Ingrid por compartir esta Aventura.
Equipo.





Redaccion:Pit.
Fotos: Ingrid. 




Topografía: Sección de investigaciones espeleologicas.