domingo, 3 de julio de 2016

Barrancos Las Torcas y Bercolón.

La idea era descender el barranco del Nacimiento en Millares. Pero la poca agua que llevaba y la calor que hacía nos hizo cambiar de planes.

Quedamos Lucia, Loli y yo, sin madrugar mucho....
A la una entramos al barranco de las Torcas en la localidad de Losilla.

Este barranco en si es un río, el Arcos, lo que que sucede que un tramo de casi 2 Km se encañona pareciéndose mas a un barranco pirenaico que a uno de los que tenemos en la zona.

En 2012 lo visité la primera vez Crónica 2012, e igual que esta ocasión el barranco que íbamos a descender era el Nacimiento, casualidades de la vida cuatro años después.

En aquella ocasión entramos a las Torcas desde el barranco Escaiz, y salimos de el remontando la ladera derecha ortográfica hasta volver al coche, cerca del pueblo. Es una manera diferente de hacer la Torcas y que poca o ninguna gente hace.

La peculiaridad de las Torcas es que una vez descendido hay que remontarlo. Para ello en los pocos resaltes que tiene hay instaladas unas cuerdas fijas. No está demás llevar alguno retales por si han desaparecido...




Esta ocasión llevaba mucha mas agua que las dos veces que lo he descendido, pero aun así no genera problemas.
























Lo disfrutamos mucho, sobre todo Lucia que estrenaba neopreno y además que nunca había tocado tanta agua, que la verdad que no era mucha...























Al terminar paramos en el mismo bar de siempre en Aras de los Olmos y nos hicimos unas tapitas y a por el Bercolón.

Llegamos al parquin sobre las cuatro y estaba a tope de coches. No sabemos si haciendo el barranco o senderismo. El asunto es que nos echamos en las mesas y bancos de madera a hacer una pequeña siesta.

Sobre las cinco empezamos a andar.



En quince minutos nos plantamos al inicio de la parte inferior del barranco, y al llegar al primer rapel nos encontramos varios grupos en la cabecera del segundo.

Aprovechamos el tiempo practicando a instalar en el R1 hasta que ya no vimos gente abajo y empezamos a descenderlo.





La parte inferior solo tiene tres rapeles los tres los instaló Lucia incluso el pasamanos para acercarse con seguridad al R3.







Al terminar y llegar al parquin ya no quedaba ni un solo coche, estábamos solos...

Ya de camino a casa paramos en Chelva a merendar/cenar y a las diez ya estábamos en casa.

Jornada divertida, calurosa, remojada y productiva.

Redacción: Andrés.